i-violenciaSegún la UNICEF, las nuevas cifras de maltrato infantil han aumentado desmedidamente en torno al grado de violencia que padecen los niños en el mundo; la violencia infantil ha llegado a extremos nunca antes vistos en los cuales el asesinato es sólo una de las tantas formas de abuso infantil. En 58 países, más de la mitad de los pequeños son disciplinados mediante violencia en sus casas o en las escuelas, y en países como Tanzania, Kenia o Zimbabue 1 de cada 3 niñas y 1 de cada 6 niños ha sufrido alguna forma de abuso sexual. En países más desarrollados como Estado Unidos, casi un 25% de las adolescentes y un 10% de los chicos han sufrido algún tipo de incidente sexual, abuso o maltrato. En 2012 95,000 niños y adolescentes menores de 20 años fueron asesinados, uno de ellos en manos de los padres.

Es una cobardía abusar de un niño indefenso, ¿Por qué abusas de él? ¿Por qué no puede defenderse? ¿Por qué tú tienes más fuerza que él? ¿Por qué él no se puede defender y agarrarse a golpes contigo? ¿Por qué abusas de ese “respeto” que según tu hijo debe tenerte porque eres su papá o su mamá? Y ¿Por qué, como adulto, te aprovechas sexualmente de un niño? ¿Sabes que aunque no mates físicamente a este niño o niña a la que estas abusando, de igual manera estas asesinando su alma?

Los adultos tenemos la responsabilidad, LA OBLIGACION de cuidar el alma, no solo el cuerpo de los niños, ya que Dios nos ha dado esa bendición de poder tener a sus hijos pequeños a nuestro cuidado, de formar hijos de Dios, de brindarles toda la protección y el amor que como humanos podemos ofrecer. La biblia dice en Lucas 17:2 “Mejor le sería si se le colgara una piedra de molino al cuello y fuera arrojado al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeños”. Dios nos dice claramente que más vale que aquel que abusa de un niño sea arrojado al mar porque El vendrá contra aquel que se aproveche de su fuerza física para dañar el espíritu inocente de ese niño.

No podemos permitir que esta violencia tome más fuerza, en nuestras manos esta cambiar este mundo en el que vivimos y la clave está en empezar a criar a niños con fundamentos en el amor, respeto, cuidados, disciplina responsable, pero sobre todo con amor propio para que no se vuelvan después una estadística más.