El asma y las alergias empeoran debido al polvo.

Durante mi niñez y por muchos años fui una niña que creció con asma, esto afecto gran parte de mi niñez pues no pude disfrutar de ella al 100% como otros niños; si corría o me mojaba la pasaba muy mal debido a los ataques de asma que me daban, recuerdo que era horrible no poder respirar y ver a mi madre corriendo para trasladarme al hospital para que me atendieran, y sin mencionar los horribles tratamientos, por ejemplo nebulizaciones, pastillas, jarabes, inyecciones, mi infusión de gordolobo, jitomates asados embarrados en las plantas de los pies, la rociada de agua bendita en la iglesia “Del señor de Chalma” y no se cuantas cosas como remedio de esta horrible enfermedad y nada daba resultado; algunos tratamientos me hacían sentir mejor por un tiempo pero las recaídas eran cada vez peores…

Sin mucho que hacer, por estar enferma casi todo el tiempo, me refugie en mis lindos muñecos de peluche, Barbies y demás juguetes, los cuales fueron mis compañeros de juego durante el día y de sueño por la noche durante muchos años, sin saber que ellos eran la causa de esas terribles crisis asmáticas. Esto lo supo mi mama después de muchas noches de desvelo cuidándome hasta que me llevó con un médico que le habló de unos pequeños y diminutos animalitos llamados ácaros de polvo que solían estar por todas partes, sobre todo en muñecos de peluche, ropa de cama, colchón, almohadas, cortinas y aún más ¡en las alfombras! todo aquello de lo que vivía rodeada y al no tener la higiene adecuada ese polvo se acumulaba y yo lo respiraba.

Otra cosa de la que estaba rodeada era de salitre, o humedad como quieran llamarle, y sin saberlo, todo aquello estaba siendo un factor importante para tener estas crisis asmáticas; pero después de la información que nos dio el medico las crisis cada vez fueron menos hasta que desaparecieron por completo. Hoy que soy mamá caí en el error de dejarles a mis pequeños dormir con sus muñecos de peluche pero comenzaron a enfermarse y presentar cuadros de asma, así que decidí no dejárselos para dormir, mantenerlos siempre limpios y en otro lugar  ya que algunos sueltan pelusa y les causan alergia, procuro también limpiar sus juguetes con un trapo húmedo, los dejo jugar con tierra y mojarse pero también, les limpio la nariz cada tercer día con unas gotitas de manzanilla, les doy una cucharadita de miel natural para reforzar su sistema inmunológico, procuro también aspirar el colchón ,almohada, juguetes y cortinas por lo menos 2 veces por semana, esto me a funcionado hasta hoy, pues mis hijos ya no se han enfermado.

¿Y tú que prefieres, limpiar o verlos sufrir?

Artículo por: Lic. Giovanna Vazquez
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