La mejor película de la historia jamás hecha. El sueño de Alejandro Jodorowsky

¿Alguna vez has imaginado crear un mundo como ningún otro, uno en donde no exista ningún sentido lógico, pero que en el se encuentre toda la pureza y riqueza que llenará tu vida por completo, un lugar en donde esté todos esos grandes personajes que revolucionaron este mundo? Que pensarías si te dijera que existió un momento en la historia, no muy lejos a este, un hombre que no tenía ni dinero ni éxito, pero tenía un sueño, uno tan grande y loco que logró convencer a todas estas personas famosas que él admiraba en su carrera para que se unieran a su sueño; pero ¿Cómo este hombre pudo llegar tan lejos con solo un sueño? Bueno, alguna vez te has hecho esta simple pregunta ¿Cuál es el objetivo de la vida? Pues bien, de acuerdo con Alejandro Jodorowsky, el personaje de esta historia y director de cine un poco simple, un poco modesto, decía que el objetivo de la vida para él era crear en sí un alma, una hermosa alma. Para él, las películas eran más que una industria, eran arte, en otras palabras, una búsqueda del alma humana.

En el año de 1973 un productor llamado Arthur P. Jacobs iba a filmar una de las películas que iba a dar mucho de qué hablar titulada “Dune” pero murió antes de realizarla y después de dos años de debates de quien iba a realizar esta película, este director modesto del que les hable antes, Alejandro Jodorowsky, tomó los derechos cinematográficos de esta y procedió a abordar en la que sería una de las mayores travesías de la historia del cine. Jodorowsky quería hacer una película única en su estilo, quería darles a las personas que tomaron LSD en algún momento de sus vidas las alucinaciones que esta proporcionaba, pero esta vez sin la necesidad de tomarla. Él deseaba fabricar el mismo efecto alucinógeno, pero sin que las personas estuvieran bajo el efecto de esta droga. Una idea loca ¿no les parece? Pero no me mal interpreten, lo que Alejandro Jodorowsky realmente deseaba era revolucionar la industria del cine para siempre y cambiar la percepción pública de la realidad.

Fue una aventura para él trabajar en esta película. todo lo que él deseaba era pasar las ideas de un viejo libro a un escenario con imágenes reales. El objetivo de su aventura se centró en algo muy simple, el hallar el significado espiritual de un libro de ciencia ficción que el jamás había leído. Pero antes de empezar su trabajo como director de esta cinta cinematográfica, necesitaba lo que él denominó “guerreros espirituales” y para ello tuvo que viajar por todo el mundo en la búsqueda de esos guerreros con cualidades especiales en las artes visuales las cuales lo iban a ayudar hacer su sueño realidad. Tan pronto como Alejandro Jodorowsky terminó el guion de la que iba a ser su más grande película encontró un libro de historietas, o en otras palabras cómics, llamado Blueberry. Quedó asombrado con el arte de este libro y sin pensarlo dos veces viajó en busca del artista de este comic para conocerlo personalmente. Su nombre era Jean Moebius Giraud, él era un artista francés, caricaturista y escritor.

Jodorowsky lo consideraba un genio del pincel y lo convenció de trabajar para él. Moebius ilustró los atuendos de los personajes de la historia como también el perfil de cada uno de ellos dándole una belleza única. Aunque el guion y las ilustraciones eran excelentes, su historia no estaba acorde a la época. La visión de Alejandro Jodorowsky era tan grande para su tiempo que era muy difícil traer a la realidad las mismas ideas que él tenía en su mente. Pero no se rindió, siguió y a pesar de esta dificultad continuó su travesía. Ahora él necesitaba hallar alguien que pudiera crear los efectos especiales para su película, así que viajó a Hollywood donde se reunió con uno de los pioneros de los efectos especiales de la época, su nombre Douglas Trumbull. Pero a pesar de la importancia de este hombre,  Alejandro Jodorowsky se rehusó a trabajar con él porque se sintió fastidiado por el ego de este artista.

Antes de salir de Hollywood, pero sin perder las esperanzas de encontrar ese guerrero espiritual, entro a un pequeño cinema donde por causa de la vida conoció a la persona indicada, su nombre era Dan O’Bannon. El era un director y guionista en películas de ciencia ficción y de horror; era famoso por su exitosa contribución en la película “Dark star” de 1974. A su lista de convocados también se unió otro excelente artista visual, Chris Foss. Un artista británico e ilustrador de películas de ciencia ficción, este artista fue el encargado de diseñar las naves espaciales de la película; fue un trabajo sensacional.

Pero aquí no termino la búsqueda de artistas. Ahora todo estaba casi listo solo faltaba un elemento importantísimo para el éxito de la película, la música o “soundtrack” como se dicen en los Estados Unidos. Jodorowsky convenció a nada más y nada menos que a una de las bandas de música más influyentes de la historia del rock, Pink Floyd. ¿Cómo lo hizo? Nadie lo sabe, pero él hizo lo que ningún director de cine había logrado en la época.

Pero esto no termina aún. Como protagonista de su película ya tenía alguien en mente y era el personaje más polémico y único de ese entonces, su nombre Salvador Dalí, uno de los artistas más famosos del siglo XX. Jodorowsky descubrió que la debilidad de Dalí era la buena comida así que contrató a el chef del restaurante favorito de Dalí para que viajara con ellos y así poder filmar la película.

¡Finalmente ya todos sus guerreros estaban a bordo de ese maravilloso barco lo único que necesitaba era un estudio de cine que aceptara su cinta! Pero los días, y los meses pasaron y cada uno de los estudios a los que Jodorowsky visito dijeron no al proyecto. Pero ¿porque?, si era una idea extraordinaria donde no solo tenía imaginación sino música e innovación. Lo que realmente sucedió era que la industria cinematográfica de la época tenía miedo de la imaginación de Jodorowsky y al impacto que esta tendría en la sociedad.

Él estaba convencido de que el sistema crea de nosotros esclavos sin dignidad en donde solo cargamos demonios en nuestros bolsillos y esto era lo él quería transmitirnos en su película porque para él las películas tienen corazón propio, son nuestra mente y nuestro poder. Era tanta la pasión por su sueño que reunió en un libro todo su trabajo, guiones ilustraciones y fotografías con cada detalle de la película, algo así como un lindo recordatorio de uno de sus mayores sueños, un sueño llamado “Dune”.

Tiempo después otro director trato de hacer la película, pero fue un fracaso total porque no tuvo ni la pasión ni las ganas que Andrés Jodorowsky tenía para el éxito de esta. Y a pesar que “Dune” nunca fue filmada por Andrés Jodorowsky su guion e ilustraciones pasarán a la historia como esa grandiosa película que nunca fue hecha pero que inspiró a la creación de otras grandes películas de la historia. Películas como Star Wars y RoboCop son basadas en los guiones e ilustraciones de Andrés Jodorowsky y esto, para él es como un sueño cumplido.

Artículo por: Artista visual. César de Román
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